La integración de la fotografía al arte fue un proceso gradual y a veces discutido que comenzo con los fotógrafos retratistas. El retrato pintado fue reemplazado por el retrato fotográfico debido a que éste era mucho más barato. Es por ello que muchos pintores decidieron convertirse en fotógrafos retratista para sobrevivir debido a la baja demanda de los retratos pintados. Tanto Félix Tournachon como Gustave Le Gray y el segundo de los hermanos Bisson fueron algunos de los que lucharon para que la fotografía sea considerada un arte.
En cuanto fue posible hacer de la cámara un dispositivo móvil fácil de manejar apareció la posibilidad de influir en el espectador mediante la posición de la cámara y su enfoque, lo que permitían trasladar la subjetividad del fotógrafo a la fotografía, además de ir construyendo un lenguaje artístico.
Actualmente la fotografía artística posee un carácter subjetivo. El impresionismo y el subrealismo tuvo un gran efecto en la fotografía. De este modo la fotografía artística es casi completamente subjetiva y la manipulación de las imágenes se ha convertido en una herramienta fundamental.


