Fotos que hicieron historia: Madre migrante

Madre migrante, foto de Dorothea Lange, muestra a los desposeídos cosechadores de arvejas de California, centrándose en Florence Owens Thompson, de 32 años, madre de 7 hijos, en Nipomo, California (marzo de 1936).

 


 

La escena representa a una madre rodeada de sus tres hijos. El rostro de la mujer es agradable, a pesar de la expresión que arruga su frente. Tiene la mirada perdida en el infinito y la mano apoyada en el mentón. El
niño más pequeño esta durmiendo en el regazo de su madre, los otros dos hijos están de espaldas y apoyados en los hombros de su madre. El encuadre es muy cerrado impidiéndonos ver el resto de la escena.

La mirada nos lleva directamente al rostro de la mujer , ya que es la zona donde el blanco es el elemento principal al ser la zona más iluminada, al tiempo que ocupa una porción significativa en el conjunto de la toma. Su mirada nos lleva fuera de plano de la imagen perdiéndose en sus pensamientos. Las líneas rectas prevalecen sobre las curvas. Los brazos de los sujetos, el rostro angulado de la mujer determinan unas formas geometrías en las que destacan los vértices que forman los codos de la madre y el hijo que esta apoyado en su hombro. La posición de los tres niños conforman un gran triángulo que enmarca el rostro de la madre que a su vez el niño dormido devuelve la mirada hacia el rostro de la madre. La escena no tiene “aire” ni en la parte inferior ni en la superior, como tampoco los tiene hacia los lados.Tampoco posee profundidad de campo ya que todos los elementos están en el mismo plano compositivo.

Existe equilibrio entre las luces altas y las bajas ya que la el haz luminoso llega a la escena desde el lateral derecho y esto provoca que queden en sombra los elementos situados en el margen superior izquierdo y el contorno de la cara de la madre, perfectamente perfilado, contrario a la dirección de la luz incidente. La iluminación refleja con fuerza en el rostro claro de la madre y en su mano. Igual sucede en el rostro del niño en su regazo.

Esta fotografía se convirtió desde su publicación en diferentes revistas ilustradas en estereotipo universal de la miseria en el mundo. La dignidad estoica con la que la madre ofrece su rostro y su mirada hablan de los apartados del sueño americano. Dorothea Lange no descubre un estilo nuevo de realizar fotografía documental. Pero sí actualiza e innova creando unas marcas propias de su estilo fotográfico. Capta instantes con un enorme sentido humano y sin ningún tipo de sensiblería.

También te puede Interesar:

Esta entrada fue publicada en Fotos que hicieron Historia. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>