Nos acercaremos o nos alejaremos del motivo fotográfico, buscaremos la distancia adecuada, desde arriba o desde abajo, teniendo en cuenta que las proporciones y el fondo modifican la composición, hasta poder conseguir un punto de vista adecuado y obtener en la mayor medida, las siguientes características:
El picado consiste en fotografiar un motivo desde arriba hacia abajo y ayuda a resaltar lo pequeño de ciertos objetos ya que proporciona un punto de vista de superioridad. Al mismo tiempo es contraproducente en general su uso en fotografía de personas (especialmente niños) o animales precisamente porque ayuda a verlos como inferiores, les resta importancia y, además, si se fotografía de cerca puede deformar las proporciones de la cabeza con respecto al cuerpo.

El contrapicado es la perspectiva contraria al picado, es decir, consiste en fotografiar un motivo desde abajo hacia arriba y ayuda a resaltar la grandiosidad de un elemento, en algunos casos denota enaltecimiento, importancia o poder. Se suele utilizar para fotografiar edificios o monumento y también deforma la perspectiva acentuándose este efecto cuanto más cerca se esté del motivo.
La toma a rás consiste en sacar la fotografía a rás de suelo o del objeto y ayuda a sorprender al espectador con imágenes que un ser humano no acostumbra a ver ya que no se suele colocar en ese nivel de visión. Esta ángulo se suele utilizar para fotografiar motivos pequeños en su entorno natural a los que no prestamos habitualmente mucha atención.
La toma en cenital, se llama así la toma cuando lo hacemos mirando de arriba abajo con un ángulo totalmente perpendicular con respecto al suelo, sería, por así decirlo, la forma más extrema de picado. Produce imágenes sin perspectiva, con objetos pequeños resulta descriptiva y puede resultar inusual e interesante con los elementos más grandes.





